GAFAS DE CERCA

GAFAS DE CERCA

Friday, March 06, 2015

DE PRONTO LA TRISTEZA



De pronto la tristeza.
Nublada la alegría que cantaba proyectos,

hundidos en el lodo los deseos,
avanzando la ausencia a pasos de nostalgia.
Sorda al amor que me rodea.
De pronto la tristeza.
Cuéntame un cuento que cuente risas,
no importa lo que diga, sólo quiero oírlo.
Cuéntame, cuéntame un cuento.
De pronto la tristeza...
Enciéndeme las farolas de mi calle,
enchúfame una sonrisa de sorpresa,
no dejes que me invada lo imposible.
Haz magia.

Tuesday, February 24, 2015

POR AMOR ME HE TRIPLICADO


 La ausencia lo invade todo, es un ejército que avanza.
La nostalgia ha tomado posiciones,se ha hecho grande....

Mereció la pena nacer, sólo por naceros;
sólo por pariros, mereció la pena ser mujer.
Porque tú, y él, y él y tú, sois mi universo,
y, mi vida ya no es una vida, son tres juntas.
Me he triplicado, por amor, me he triplicado:
tengo tres vidas, tres, pero hoy se han dispersado.
Y estoy partida en tres pedazos, rota en tres estoy.
Por amor, por un amor increíblemente grande.

Saturday, February 14, 2015

DIA DE LOS ENAMORADOS: MARGA

 
 
 
(“Todo lo bello…porque tú sabes mirarlo…agradecido se te entra…y…te hace a ti más bello…¡aún!” MARGA GIL ROËSSET)

  Ay, el amor, el amor, el amor. El amor. Un sentimiento con poder, el amor. Poder para hacernos felices, pero también para hacernos desdichados. ¿Quién no ha sufrido por amor? ¿Quién no ha sentido esa "enfermedad mental transitoria" que nos hace comportarnos como no queremos, que produce obsesión y distorsión de la realidad? ¿Qué subyace bajo él? ¿Deseo? ¿Es acaso el cortejo animal pero que, al ser nosotros humanos, revestimos, engalanamos, engrandecemos, sofisticamos? Cuando lo sentimos, todo esto da igual. Y estoy hablando, claro está, del enamoramiento en estado puro, no del otro. No del amor que prosigue, no del amor ya acomodado, sereno, que proporciona calor y confort y protección y seguridad. Hablo del amor amor, de la pasión, de ese que tiene fecha de caducidad. Que nos vuelve locos. Trastornados. Confusos. Ilusionados. Dramáticos. Pero sobre todo, que nos hace sentir extremadamente vivos. Muy vivos. Aunque paradójicamente hay quien se quite la vida por él.
Y digo eso último porque estoy leyendo un libro recién publicado, se llama MARGA. Y Marga (Marga Gil Roësset) se quitó la vida por amor a principios del siglo XX. Ella tenía veinticuatro años y se enamoró perdidamente de Juan Ramón Jiménez. Sí, ese Juan Ramón tan serio y enjuto que vemos en las fotos era un rompecorazones, y no sólo en este caso. Quién lo diría. Él tenía cincuenta años por aquel entonces y estaba casado con Zenobia. Este libro es el diario de Marga (que entregó a Juan Ramón un rato antes de matarse) tal como lo escribió, y es realmente escalofriante ser receptora de sus sentimiento en esos últimos días de vida y de cómo planificó su muerte. Ella sabía que la vida era bella, lo sabía. Ella era una chica monísima, culta, sensible, inteligente, artista (escultora, pintora… esculpió el busto de Zenobia). La vida le hubiera ofrecido miles de cosas, de momentos, de recorridos. Y ella sabía que la vida era bella, ufff, cómo lo sabía, cómo era de sensible. Pero sintió que lo más bello de la vida (Juan Ramón) no podía ser para ella. Y decidió irse. Y se fue.
Qué error más garrafal cometiste Marga, qué horror tan tremendo. Si hubieras esperado un poco, si te hubieras alejado, si hubieras seguido, se te habría pasado ese amor que creíste eterno, y al pasar del tiempo, hubieras mirado atrás y lo recordarías como algo superado, no digo como una anécdota, pero casi. Los amores imposibles también se superan. Tenías que haber dado una oportunidad al tiempo que todo lo va cambiando, Marga, por dios. Te habrías vuelto a enamorar más veces, habrías sido una gran artista. Qué triste tu decisión Marga. Qué triste estoy por ti en estos días.
Este día de los enamorados lo consagro a ti, lo hago tuyo, es mi pequeño homenaje desde el siglo XXI.
Este próximo jueves se presenta el libro en Moguer, en la Casa Museo, lo presenta Carmen Hernández Pinzón, descendiente de Juan Ramón, quien salvó el diario de Marga del olvido. Dijo Juan Ramón que el recuerdo de Marga duraría lo que durara su obra (la de él): unos años o eternamente…. Eternamente, Juan Ramón.
No pienso perderme esta presentación.

Monday, January 19, 2015

COMPRENDERÁS QUE ES TARDE


 
Comprenderás que es tarde,
-porque siempre se hace tarde

por mucho que demoremos la tardanza-
una tarde de primavera,
cuando la playa se vista de fiesta
con ocasos tardíos,
y el agua adquiera la temperatura perfecta.
Y entonces sabrás que nadie
te comprendía como ella,
te amaba como ella,
te ofrecía lo que ella.
Comprenderás que es tarde,
cuando esa tarde
ella ya no te esté mirando.

Sunday, December 28, 2014

CINCO DE ENERO EN BLANCO Y NEGRO Y MI PADRE SOBRE TODAS LAS COSAS

 
 
                                                 "A mi padre, que me regó con amor para que yo creciera por dentro"
 Si para mí existe un ser humano completo, que integre todo lo bueno, ese es mi padre. Mi padre era un hombre inteligente, bueno, generoso, sencillo y sensible, muy culto; amante de la naturaleza y de los animales, justo, nada vanidoso, muy simpático, muy trabajador. Gran lector, le encantaba la música y siempre estaba aprendiendo. Era reflexivo, dinámico, activo pero sereno. Pensaréis que deliro, que lo tengo idealizado como hija. Pues bien, si se diera el caso, preguntad a quienes le conocieron: os lo confirmarán.
Si me escuchara decir todo esto, me reñiría, se avergonzaría, "no digas tonterías, hija", me diría...
Mi padre se fue de este mundo físico hace diecinueve años y siete meses, pero no importa, para mí está tan presente como si fuese ayer mismo cuando se fue.
Yo sé que mi padre está vivo. Sí, sí, ya sé que la mayoría de los que estáis leyendo esto pensaréis que eso es un disparate, una fantasía, una influencia de la religión, una ingenuidad, un hecho poco probable y poco científico... No me importa. Estoy acostumbrada a este debate, y es tal mi convencimiento -mi seguridad- que nada ni nadie me haría creer lo contrario. Me han ocurrido cosas que así me lo confirman -y no vienen al caso contar- y que para mí son suficientes.
Mi padre, Luis Vidosa Moro, nacido y criado en Huelva, procedente por parte de padre de Aragón y por parte de madre de Lucena del Puerto, fue Administrador de "La Residencia" durante muchísimos años, entiéndase por La Residencia el Hospital Manuel Lois, y entiéndase por muchos años desde sus cuarenta años -o así, creo- hasta que se jubiló con sesenta y cinco.
Si bueno -buenísimo- era como padre, también lo era como amigo, compañero, marido, hijo, abuelo, hermano, y cómo no, como Administrador de la Residencia. Yo siempre digo que trabajaba veinticuatro horas al día, pues de noche dormía con una libretita en la mesilla de noche por si se acordaba de algo referente a esa su segunda casa y que siempre estaba en su cabeza. De hecho, cuando se jubiló -lo tuvimos que convencer en casa para que lo hiciera- sus antiguos compañeros comenzaron a llamarle San Luis, porque al parecer los que vinieron detrás no lo hicieron tan bien.
Cada cinco de enero los reyes magos visitaban La Residencia (léase, si se quiere el relato titulado CINCO DE ENERO de mi libro "Cuando todo era arena") y para mi hermano y para mí esto era alucinante, ya que era Don Luis, es decir, mi padre, era el encargado de recibirlos y de acompañarlos por todo el hospital para que repartieran los regalos a los niños enfermos. Mi hermano y yo vivíamos esto como un auténtico privilegio, que lo era, pues compartíamos ese rato ¡¡con los reyes de oriente!! de tú a tú, y era un día completamente mágico para nosotros.

 Cuento todo esto porque hace unos días, ordenando fotos antiguas, encontré éstas, que muestran esos maravillosos momentos en blanco y negro que ya pasaron a la historia de Huelva y a la nuestra particular, pero que mientras mi hermano Luichi (el niño que está en brazos de mi padre en la foto de arriba) y yo vivamos seguirán vivos en nuestra memoria.
Gracias papá, por tu vida, por tu amor. Por haber existido en este mundo como hombre íntegro y completo. Qué suerte tuve de tenerte como padre.
 

Wednesday, December 03, 2014

MIENTRAS JUEGO

 
 
No me interesa mucho el resultado, sí el proceso. Lo que piensen los demás cada vez me importa menos. Ahora sé que lo importante es lo que piense yo respecto a mí, pues he de amarme y respetarme hasta que la muerte me separe. De mi cuerpo, claro. Quiero que el camino sea largo, para qué negarlo. Pero no por el destino final, sino para estar fluyendo mucho rato. Amo a muchas personas, y a algunas de ellas las amo muchísimo, y eso... es lo que verdaderamente me hace sentirme agarrada a esta vida. Quiero parar cuando esté cansada, y comer cuando tenga hambre. De nada vale comer jamón del bueno si no se saborea. Respirar también es un placer, y no cuesta dinero. Me ha costado muchos años de andar sobre esta tierra comprender lo que ya sabía al principio: que lo único que merece la pena es jugar, hacerse como un niño.
Y que mientras juego soy feliz, soy maga, soy ilusionista, soy dueña de mi vida, soy libre, soy ahora. Y el reino de los cielos está dentro de mí mientras juego. Y todas mis células bailan contentas.

Saturday, November 29, 2014

LA CASA DE ATRÁS

                                        
 
 
                                                 "Quiero que algo de mí perdure después de la muerte." ANA FRANK
 
Tu casa no era tu casa, Ana. Era sólo un refugio.
He estado en Ámsterdam, he caminado por sus calles, entre millares de bicicletas. Las famosas mujeres se exhiben en tristes escaparates. Estamos ya en el siglo XXI, Ana.
Tu casa no era tu casa. Lo sé. Era sólo un refugio.
Y tú eras inteligente, linda, llena de frescura e ideas geniales. De no ser por los nacis ahora tendrías ochenta y cinco años y serías escritora, estoy segura de ello. Una linda viejita holandesa con muchos premios literarios.
En esa casa que no era más que un refugio aún están tus postales –ya amarillentas- en la pared, y desde la ventana de arriba, por donde mirabas junto a Peter ese cielo libre que te estaba vedado, se siguen viendo pajarillos volar, como entonces. La vida sigue, Ana, aquí abajo la vida sigue. Me habría gustado que hubieras vuelto a pasear por los canales, sin miedo. Libre. Pero un campo de concentración te cerró los ojos para siempre. Crueldad humana hasta límites insospechados. A ti, tan lúcida, tan consciente, te tocó ver la peor cara del ser humano.
No era tu casa… He estado en Ámsterdam. En tu escondite. ¡¡Había gente de todo el mundo en tu habitación!! Ni te lo imaginas, Ana. Hablaban en muchos idiomas mientras subían y bajaban por las escaleras estrechas. Fue lo más hermoso que vi en Holanda. Lo más hermoso de todo, Ana, te lo prometo. La gente hablaba muy bajito, como si también estuvieran escondidos. Con enorme respeto. Y yo trataba de absorber tu esencia. Me emocioné mucho. Tal vez te parezca extraño.
Lo que más me fascina es pensar que cuando escribías tu diario, sólo para ti, no podías imaginar ni remotamente en tanta trascendencia. Hablando en primera persona has expresado, sin pretenderlo, el miedo, el sufrimiento, de millares de personas judías. Es curiosa la vida. Quién te lo iba a decir cuando escribías a tus trece años en el número 263 de Prinsengracht, junto a un canal en el oeste de Ámsterdam.
Me hubiera gustado conocerte. Tal vez coincidamos en otra existencia, quién sabe. El cosmos es tan tan tan sorprendente.