GAFAS DE CERCA

GAFAS DE CERCA

Friday, September 04, 2015

RAPHAEL, TODA UNA VIDA

 
No soy fan de Raphael. Mi madre sí lo era. Cuando cantaba Raphael en la tele dejaba lo que estuviera haciendo y se quedaba embobada con una sonrisa de oreja a oreja. A mí me sorprendía ver cuánto le gustaba. Yo siempre he sido rotundamente más de cantautores: Sabina, Serrat, Victor y Ana, Calamaro, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez…
Ahora sin embargo, a mi madre, a sus muchos años, ya no le gusta Raphael. Ante mi insisten...te pregunta (me resultó tan extraño cuando me lo dijo) de por qué no le gusta, me contesta que ya está muy visto, que ya lo ha oído demasiadas veces… Qué cosas. A mí sin embargo, que antes lo veía con reticencia, ayer me gustó mucho ir a ver su actuación en Huelva.
Entre mis primeros recuerdos, está el de un Raphael muy joven cantando el “poromponpón” en una tele en blanco y negro que mis padres acababan de comprar. Y luego, la vida (la mía, la de España, y la de todos) fue pasando, y Raphael siempre ahí, como una banda sonora a la que no se le presta mucha atención, pero, queramos o no, nos ha acompañado siempre. ¿Quién no se sabe sus canciones?
El concierto de ayer me hizo preguntarme cómo puede tenerse tanta energía y tanta voz con setenta y dos años y un hígado trasplantado. Pero creo que sé la respuesta: el cariño, el reconocimiento de la gente ha de obrar, por fuerza, milagros. Porque puedo asegurar y aseguro que jamás de los jamases he visto en ningún concierto –y he ido a bastantes- un público tan entregado. Sólo la presencia de este hombre-artista en el escenario puso a todo el público en pié. Alucinante. Vi, o eso me pareció ver, cómo la gente ovacionaba no ya su voz (que también), no ya su teatralidad y gracia (que también) sino sus sesenta años dedicado a poner banda sonora a nuestras vidas. Raphael, según él dice, sigue siendo aquel… Nosotros, no tanto.

Thursday, September 03, 2015

BENDITO SEAS ENTRE TODOS LOS NIÑOS


Bendito seas entre todos los niños,
niño sirio muerto en la playa

para vergüenza de todos los humanos.
Bendito seas entre todas las criaturas,
ojalá que exista un cielo
donde tú puedas seguir jugando.
Bendito seas entre todos los nacidos,
porque con inocencia has muerto
mientras que con culpa, nosotros,
continuamos viviendo.
Bendito, Aylan, bendito seas por siempre,
y maldita sea hoy nuestra condición humana
pese a toda su ternura y su grandeza.
Maldita sea, porque permitimos
  que tú y tantos santos inocentes
sufran, mueran o malvivan.
¡¡¡Ay, cuánto camino nos queda por andar
a esta raza humana nuestra,
para poder articular la palabra justicia!!!

Sunday, August 16, 2015

LA CASITA DEL GUARDA, LA CASA DE PABLO

 
 
La Casita del Guarda está situada, para quién no lo sepa, justo al lado de la Iglesia de Lourdes, en Punta Umbría. Enfrente de la Torre Almenara.
Desgraciadamente (¡¡esto sólo pasa aquí!!) es la única muestra “viva” que queda de las Casas de los Ingleses, porque todas fueron absurdamente derribadas. Tan absurdamente que primero las derribaron y luego hicieron una imitación (Casa Museo) en un lugar aleja...
do y sin nada que ver con el verdadero asentamiento inglés. Con ello aniquilaron una parte importantísima de la historia de Punta Umbría. ¿Un pueblo que olvida su historia es un pueblo que no se quiere?
Si hay alguien que quiere de verdad a Punta, a la Punta antigua, a la Punta paraíso, a esa que algunos tuvimos el inmenso privilegio de conocer y vivir, ese es Pablo.
Pablo Fernández Rebollo habitó la Casita del Guarda (su padre fue el guarda de las Casas de los Ingleses) y yo creo que no hay nadie que sepa más sobre esas casas y sobre todas las casas y cosas de Punta y sobre todo, que ame más su historia, sus objetos, cada trocito de recuerdo, que él. Su infancia entre dunas, playa, cerrito, agua y cielo, lo hizo ser una parte de esa misma naturaleza, como si se hubiese mimetizado. Cuando creció siguió siempre llevando esa esencia y la ha recreado en sus creaciones (él es ceramista), preciosos dibujos en azulejos, en platitos. Y también en relatos. Todo está en su memoria, porque él es Punta.
Conocí a Pablo cuando yo tenía unos doce años, y él más o menos. Recuerdo a Pablo saliendo y entrando de su bonita casa. Lo recuerdo con sus amigos (Paco, Juan José, Curi) en el Muelle de las Canoas, en la Sombrita de Balbuena, viendo La Cucaña, en el cine San Fernando, con las bicis, nadando.
Éramos Peter Pan en la isla. Éramos Robinson Crusoe. Y si algo envidiaba yo de él es que él vivía aquí todo el año, y yo, cuando pasaba septiembre tenía que regresar a Huelva.

Ahora, el ayuntamiento de Punta, pretende derribar la CASITA DEL GUARDA, la CASA DE PABLO. Quieren hacer un parking subterráneo y un centro multiusos. Horrible. Penoso. Lo de siempre.
¿No podrían respetar siquiera esta casa, la última que queda, y que es todo un símbolo de lo que fue Punta Umbría? ¿No podrían hacer en ella un museo con los objetos conservados de aquella época, fotos, etc, etc?
Vecinos de Punta Umbría están recogiendo firmas para evitar el derribo: (
http://www.huelvainformacion.es/…/derri…/la/casa/guarda.html).
Si hace falta, Pablo, nos acordonamos alrededor para que no la tiren, tú avisa, que ahí vamos todos. No estás solo, lo sabes. Que no tiren tu casa, tus recuerdos; que no tiren nuestros recuerdos, los de nuestra generación y los de anteriores generaciones; que un pueblo sin historia es un pueblo triste. Que “hoy es siempre todavía”.
Ya sabes, para lo quieras, “dame un silbidito”.

 
 

 

Friday, July 17, 2015

VIENTO SOBRE LA UMBRÍA

 
Viento sobre la Umbría. Llovizna.
Me parece estar en otro tiempo, en otros días, aquellos de la infancia. ...

Mi cortina revoloteando al viento es la vela de un barco, la llovizna, lluvia de aquellos veranos, paraísos perdidos.
¿Por qué siempre vuelve la infancia?
¿Por qué es ella siempre la referencia, el yo verdadero, la esencia?
¿Por qué pese a todos los aprendizajes y vivencias sigo siendo aquella?
Viento sobre la Umbría. Refresca y se agradece.
Oigo truenos. Las gaviotas revolotean sobre la ría.
El sonido de la vela-cortina me trae recuerdos de cacharritos sobre los escalones, de mariquititas sobre la cama… Hoy hace día de jugar adentro, decíamos.
Entre llovizna y llovizna yo montaba en la bici y recorría Punta de punta a punta. Me sentía tan dueña y señora como un naufrago en su isla. Y pedaleaba a contraviento, y el viento me daba en la cara. Y era feliz y libre.
Viento sobre la Umbría. Recuerdos.

Sunday, May 31, 2015

SEVILLA



No tengo prisa.
Camino por las calles

sin edad ni relojes.
Es una ciudad sin tiempo
y yo también lo soy.
La ciudad y yo nos entendemos.
Aquí soy yo como lo fui entonces.
No tengo prisa.
Saboreo encuentros y despedidas
y sé que el verdadero encuentro
es conmigo misma.
Fantaseé con ser observada
desde ventanillas de autobuses urbanos..
Ahora sé que todo es más sencillo
y más palpable.
No tengo prisa.
Me siento junto al río
a escribir en papel grueso de envolver
-no tengo otro-.
Escribo junto a este Guadalquivir

donde antaño- salvando las distancias desde luego-
se sentara a escribir Becker.

Pienso en él y en el romanticismo...
 No tengo prisa.
Aquí soy yo: sólo yo y mis recuerdos.

Saturday, April 11, 2015

NO ME VENGAS CON CUENTOS, PRIMAVERA



No me vengas con cuentos, primavera,
te anuncias con luz y color, y largos días,

pero te vas y todo como estaba queda.
Ni se transforman las vidas, ni el amor
inunda nuestras vidas para siempre
(y ni siquiera momentáneamente).
No me vas a engañar, primavera,
te he ido conociendo año tras año:
haz los gestos exagerados que tú quieras.
Yo me resignaré a las alergias,
a la bajada de tensión y a la apatía,
sabiendo que llegará el verano un día.
Y otro día, mejor aún, llega el otoño,
como un bálsamo ante el desasosiego
de tu intensa vida y gran trasiego.
Menos mal que en la naturaleza
todo es cíclico, y a gusto de todos,
se van sucediendo las tendencias.
Pero engañarme, ay, no, ya no me engañas:
tú sigue floreciendo amapolas,
que yo estaré esperando las castañas.

Friday, March 06, 2015

DE PRONTO LA TRISTEZA



De pronto la tristeza.
Nublada la alegría que cantaba proyectos,

hundidos en el lodo los deseos,
avanzando la ausencia a pasos de nostalgia.
Sorda al amor que me rodea.
De pronto la tristeza.
Cuéntame un cuento que cuente risas,
no importa lo que diga, sólo quiero oírlo.
Cuéntame, cuéntame un cuento.
De pronto la tristeza...
Enciéndeme las farolas de mi calle,
enchúfame una sonrisa de sorpresa,
no dejes que me invada lo imposible.
Haz magia.