PENA DE DOMINGO POR LA TARDE
De pronto me asaltó una pena
que no tenía hoy prevista.
Yo tenía mis planes hechos,
el voto decidido,
frito los boquerones,
el arroz cocido…
Pero de pronto me asaltó una pena
traicioneramente,
por sorpresa.
Tenía una siesta larga
al alcance de la mano
y una peli preparada
para escucharla de fondo.
Pero vino la pena
y me arrebató la alegría
de una tarde de domingo
con todos mis planes hechos.
Una pena que vino sin avisar,
como una visita inoportuna,
como una noticia desagradable.
De dónde, por qué, por cuanto tiempo,
se quedará esta pena
a vivir conmigo...

1 Comments:
Ay, pena, penita, pena. . .
Otra vez será una alegría incontrolada lo que te abrume, ¿no?
Vaya lo uno por lo otro.
Un besito
By
Juan, at 8:22 AM
Post a Comment
<< Home