GAFAS DE CERCA: January 2011

GAFAS DE CERCA

Sunday, January 16, 2011

LA ELEGANCIA DE MURIEL

Llevaba un tiempo dando vueltas entre la mesilla de noche y el revistero de los libros que esperan. Que esperan ser leídos. Ahora me avergüenza. Me avergüenza pensar que un libro así me haya estado esperando tanto tiempo.
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"Porque lo bello es lo que se coge en el momento que ocurre."
"Los caminos de Dios son tan explícitos para quien se molesta en descifrarlos..."
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Bueno, pues sí, tal vez esperaba su momento.
Lo cierto es que La elegancia del erizo ha abierto alguna puerta dentro mía, que estaba también esperando. Esperando a ser abierta, entre tanto día a día prosaico y sin sentido. Cuánto tiempo se pierde todos los días en cosas poco bellas, ajenas al arte, ajenas a nosotros mismos...
"Ay, ay, ay, me he dicho, ¿quiere esto decir que así es como uno tiene que vivir su vida? ¿Siempre en equilibrio entre la belleza y la muerte, el movimiento y la desaparición?"
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Humor elegante, escepticismo ante las convenciones sociales, otra manera de ver nuestro mundo, amor, amistad, y muchísima sensibilidad...Todas estas cosas, que dichas así no son nada, y ahora me doy cuenta, después de haberlas escrito, todas estas cosas, digo, viven en este libro y han entrado hoy en mí a través de esa puerta abierta que esperaba.
Todas esas cosas, bañadas, nacidas y empapadas de sutileza, y con un lenguaje rico, precioso.
Todas esas cosas me han llegado a través de Reneé, una portera de una edificio de lujo parisino (¿qué más da la ciudad que sea?), y de Paloma, una niña superdotada de doce años. Almas parejas. Empatía. Lo que da sentido a la vida.
Y me he sentido viva leyendo.
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"Quizá estar vivo sea esto: perseguir instantes que mueren."
El libro ha cambiado mi ritmo. Ahora no tengo ganas de tener prisa. Ni obligaciones aburridas.
"El arte es la vida, pero con otro ritmo".
Ah, se me olvidaba, y es importante: se llama Muriel Barbery, la escritora de cuya cabecita y corazón ha salido todo esto.
Maravilloso. Cuando he acabado el libro, he llorado. No es que se me hayan humedecido los ojos. He llorado de verdad. He llorado de belleza.
"...me digo que a fin de cuentas quizá sea eso la vida: mucha desesperación pero también algunos momentos de belleza donde el tiempo ya no es igual. Es como si las notas musicales hicieran una suerte de paréntesis en el tiempo, una suspensión, otro lugar aquí mismo, un siempre en el jamás."
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¡Un siempre en el jamás!

Wednesday, January 12, 2011

LUCES NEGRAS

Luces negras a la luz del día. Cósmicas, mágicas coincidencias. El más difícil todavía. Lo nunca ni siquiera imaginado. La más fuerte de las algarabías. El orden totalmente cambiado. Reclamo inmenso de valentía. Difícil virtud entre virtudes. Inversión total en osadía. Luces negras a la luz del día. Evidencia increíble, sorpresa. Regalo innecesario de la vida.

Wednesday, January 05, 2011

CINCO DE ENERO

"Cuando se van los Reyes Magos de nuestra certeza, ¿dejamos de ser niños...?" ...... Hoy es día cinco de Enero. " Si no os hacéis como niños no entraréis en el Reino de los Cielos". En el reino del "todo puede ser". En el reino de la inocencia sin contaminar. En el reino de la magia. En el reino de la ilusión. Hoy los ojos ilusionados de los niños ponen una nota de color y alegría en las ciudades, las adornan, las transforman, decoran un almanaque a veces duro de mirar. Le dan color, mucho color, a un mundo muchas veces descolorido. Siempre me ha gustado ver la cabalgata de Reyes. Aún cuando dejé de ser niña, y aún no tenía hijos, en ese paréntesis de juventud en que a mis amigas no le interesaba, a mí me siguió encantando. Y esa es la palabra adecuada, encantando, porque me pareció siempre algo "encantado", como si la realidad se transformara y fuera un cuento por unas horas. Ay, los ojos brillantes de los niños.... Ay, los ojos brillantes de los padres y de los abuelos.... ¡No hay palabras para describir esos ojos, esas miradas! Ni objetivo fotográfico que les haga justicia... Luego, los hijos también crecen, y, cuando aún no había superado la nostalgia respecto de mi propia niñez, se suma a ésta , con más fuerza si cabe, la nostalgia por la niñez de mis hijos. Nostalgia que quedará para siempre, y de repente un recuerdo, una foto, una película, me hará llorar como una magadalena. Hoy en mis recuerdos se unen mi muñeca andadora, mi cocinita, con los playmóviles de mis hijos, sus duplos... Y en mi casa se seguirá celebrando esta noche como si los cuatro fuéramos aún niños, es un merecido descanso a la dura faena de ser adulto (o adolescente) los otros trescientos sesenta y cuatro días... Pondremos nuestras zapatillas delante del belén, y por la mañana la casa amanecerá llena de caramelos, y de regalos. Y nos sorprenderemos unos a otros. Y habrá alegría. Y vendrá el resto de la familia, sobrinos, tíos, abuela, primas y primos...Y para todos habrá algo. Nada de dinero ni de encarguitos: sopresa absoluta. Y con esta sorpresa estaremos jugando a ser niños, y nos estaremos diciendo unos a otros: eres importante para mí, te quiero, me acordé de ti un año más... Y todo ello nos compensará cien veces cien de las vueltas dadas por tiendas y comercios abarrotados, llenos de gente que maldicen esta costumbre, pero que la siguien practicando. La verdad es que no lo comprendo: se ha puesto de moda decir que es un rollo, que es puro consumismo (como si lo que hacemos el resto del año no lo fuera...), que si patatín patatán, pero las tiendas estas llenitas y la gente lo sigue haciendo.¿Por qué lo hacen si no lo sientes? En fin. No puedo dejar de pensar también en un día como hoy, que un día como hoy, los reyes se llevaron a Tichu. Fue siempre una niña grande, los que la conocieron lo saben, la mejor tía que un niño pudiera desear: siempre dispuesta a jugar con nosotros, sus sobrinos, y luego con sus sobrinos nietos, un parchís, un veo-veo... Paciencia absoluta, nunca se cansaba. No deja de ser una casualidad (¿causalidad?) que se fuese el día cinco de Enero. Era su deseo. Los Reyes se lo concedieron. Tichu es parte de los Reyes, del cinco de Enero, de los recuerdos, de nuestra infancia, de la magia y de la ilusión. Ahora la tía soy yo. Ayer llevé a mis sobrinas al cine, disfruté de ellas. Aún viven en ese paraíso llamado infancia... Y pienso: Cuando un niño nace, ¿no es nuevamente la creación del mundo?
¡¡Felices Reyes a todos!!