GAFAS DE CERCA: March 2018

GAFAS DE CERCA

Friday, March 09, 2018

TENGO QUE CONTARLO




Es tan bonito que tengo que contarlo.
Erase una vez un ocho de marzo, es decir, ayer, que estaba yo triste y abatida en mi casa porque no podía salir a la calle junto a mis compañeras feministas, sí, esas que recorrieron la ciudad vestidas de morado, impregnándola de una energía sin precedente.
Había sucedido que un virus travieso me había disparado una flecha y me había dado de pleno, y  yo estaba muy malhumorada y enfadada porque no era día para ese tipo de bromas.
Pero sucedió algo increíble. Un mago bueno, llamado Paco, me hizo llegar una foto que había hecho con su cámara de fotos mágica, y yo estaba allí, en la calle, junto a ellas.
¡¡¡No podía ser!!! Iba en la espalda de Eva, una princesa valiente y luchadora, y era un orgullo grande para mí ir en su espalda.
¡¡¡Me sentí feliz!!!
Junto a ellas otras mujeres, a cuál más valiente, a cuál más luchadora, que no se parecían a Cenicienta ni a Blancanieves, esas que siempre estaban esperando al príncipe, qué aburrimiento. Éstas tenían nombres propios, Alicia, Davinia, Isabel, Laura. Y eran mujeres de carne y hueso, que estaban veinticuatro horas al día haciendo cosas, y aún sacaban tiempo para crecer como personas, y para luchar por lo que creían justo. Y eran alegres, y tenían mucha fuerza.
Y otras mujeres, y otras, y otras, fueron saliendo a la calle, y llenaron la ciudad, y otras ciudades, y todo el país.
Y yo también estuve allí, en la espalda de Eva. Qué gran orgullo que me llevaran con ellas. Me sentí muy agradecida.

Y colorín colorado, este cuento no se ha acabado, porque acaba de empezar.