GAFAS DE CERCA: February 2019

GAFAS DE CERCA

Sunday, February 24, 2019

OCHENTA AÑOS DESPUÉS DE PARTIR LA NAVE



Ochenta años hace hoy que se fue don Antonio. El gran poeta. El maestro. Profundo, sabio, humilde. En el buen sentido de la palabra, bueno. Consecuente hasta el final, fiel a la libertad y a la justicia. 
Morir pobre, exiliado, pero morir en paz con uno mismo, qué grandeza. Hubiera sido tan fácil venderse, cambiar de bando, ponerse a salvo. 
Pero no. Los hombres grandes hacen cosas grandes. Como caminar enfermo y sin nada, con una madre anciana y también enferma, hacia la frontera de Francia, junto a otros miles de caminantes sin camino. Casi desnudo, como los hijos de la mar. 
Vivir como se escribe, escribir como se vive. Qué autenticidad en sus versos y en su vida. Qué ejemplo nos dejó. 
Alegría, alegría al recordarlo y no pena, porque hoy es siempre todavía. Y mañana también lo será. Yunques, sonad; enmudeced, campanas!
La próxima vez que haga las maletas será -quiero que sea así- para ir a Colliure, a respirar el aire último que él respiró y llevar a su tumba unas flores silvestres, y llorar de emoción, y de agradecimiento.
De agradecimiento por tanto.
Don Antonio Machado, el más grande entre los andaluces grandes.

Thursday, February 21, 2019

LO QUIERO TODO


Lo quiero todo:
el sol y la sombra,
la certeza y la duda,
el amparo y el abismo.
Doble de cerveza,
triple de amor,
y de chocolate,
cinco onzas. 
Tibieza no quiero,
ambigüedad tampoco.
Brujería sí, y Brujas,
y Venecia. 
De alegría, derroche.
Ser la última beguina.
Y un corazón
con muchos matices. 
Lo quiero todo.

Wednesday, February 06, 2019

SEGMENTO




Cuándo comencé a no sentirme cómoda
ni en mi cuerpo ni en mi edad;
a no encontrar la etiqueta exacta
en la que sentirme holgada.
Cuándo comencé a apagar
de cuatro en cuatro las velas,
a despedirme de la infancia de mis hijos,
a aceptar que mis padre se hacían viejos.
Cuándo comencé a salvar poemas
de cajones apolillados,
como quien salva lo preciso
para sobrevivir a un naufragio.
Cuándo comenzó la muerte a perseguirme,
y yo a esquivarla,
escondiéndome en la alegría
y en la fe por un mañana.
Cuándo comencé a comprender
que la vida es un segmento.