GAFAS DE CERCA: June 2017

GAFAS DE CERCA

Sunday, June 25, 2017

ARDE NUESTRA TIERRA



Esta noche, maldita, la tierra duele.
La tierra, nuestra tierra, llora, grita, pide socorro. Nuestros queridos parajes naturales a los que protegimos con esfuerzo entre todos para que sobrevivieran a los afanes y desprecios del ser humano, hoy son devorados por las llamas. 
Me duele cada matorral que arde, cada pino, cada hormiguero. Cada pajarito al que no da tiempo a huir, cada lince, cada ciervo que con espanto ve acercarse las llamas. 
Me duele una noche que no es como cualquier noche. ¿Quién ha robado la calma cíclica y sabia y mágica de la naturaleza? ¿Quién ha teñido todo de muerte y ceniza y negrura…? ¿Qué mano es capaz de provocar esto? ¿ Es el ser humano el menos humano de los seres? 

Y me duelen -más aún- mis amigos africanos, que viven en los asentamientos de Lepe, y que justo cuando acaban de reconstruir lo que perdieron en el incendio de hace unos meses, hoy vuelven a perderlo todo. De nuevo las llamas. De nuevo el que nada tiene ve desaparecer su pequeño refugio, la camisa con la que vestirse, lo poco que pudo ahorrar con el sudor de su frente en nuestros campos. Al pobre todo se le vuelve pobreza.
Esta noche cada choquero, cada onubense, y todo aquel que ama a nuestra provincia, quisiera ser lluvia fuerte, ola desbordada, para que cese la pesadilla. Quisiéramos llorar tan fuerte que nuestras lágrimas apagaran las llamas.
Y nos dormiremos con el alma fuera del cuerpo, porque nuestra alma está con esos bomberos y demás personas que luchan en el campo de batalla, cuerpo a cuerpo contra el fuego.

Huelva. Mi Huelva. Nuestra Huelva. Cómo duele la tierra.

Sunday, June 18, 2017

EN MI PEQUEÑO MUNDO

En mi pequeño mundo
hay un camino recto
que me lleva de mi casa al mar,
salpicado de adelfas de colores
que huelen a mi infancia.

En mi pequeño mundo
recorro ese camino cada día
con el solo afán
de estar serena y viva.
Llevo una mochila -pequeña,
como mi mundo-,
con libros, y poemas, y deseos.
Y sonrío sin esfuerzo
a quien me encuentro.
Lo mejor de mi pequeño mundo
es haber comprendido
que no necesito nada más.

Sunday, June 04, 2017

VENGO A LA PLAYA A DESPERTARLA





Vengo a la playa a despertarla.
El sol y yo llegamos al unísono
-yo con más fuerza que él:
el día está muy nublado-.

Las olas perezosas remolonean
en su cama de océano
mientras yo les preparo un desayuno
de admiración y sintonía.

Visto desde ese avión que cruza el cielo
mi cuerpo lejano será confundido con la arena,
seré un granito de arena más en la distancia
-pienso, y me siento feliz de pensarlo-.

Camino, camino, camino,
y me voy mimetizado con ella, con la playa:
ahora ya soy alga, conchena, espuma;
brisa mañanera, salitre…

Vengo a la playa a despertarla
y es ella,
la que despierta en mí,
miles de sensaciones.

CINCO KILÓMETROS DE MAGIA




La nube de polvo avanzaba por las arenas del Coto de Doñana. Hacia La Marisma caminaban los romeros junto al Simpecado de Huelva, haciendo magia con su andar. Todo ese conjunto de hombres con camisas blancas, que ya se iban tornando marrones, y mujeres con faldas rocieras, y caballos y mulas y el silencio sólo roto por el sonido de las pisadas y los relinchos de los animales, iban andando como atraídos por un imán, como si fuera un recuerdo remoto que volvía cada año a atravesar las arenas. 
Una aparición. Un espejismo. Una ceremonia para recordar quiénes somos. Un ritual de vida, tierra, espíritu y natureza difícil de expresar en palabras.
El tiempo, pura anécdota, lo más profundo de la imagen se repite cada primavera desde sabe Dios cuándo. Pueblos remotos anteriores al cristianismo- leí una vez- que ya lo hacían. 
Autenticidad. Misterio. Algún fandango. Un padrenuestro en La Encina. Desde El Gato a La Charca algo especial sucede. 
Pensé en mi madre. Pensé en mi abuelo que fue muy rociero, yo no lo conocí, y nunca lo rememoro, y sin embargo, parecía como si se me aparecieran esos ancestros míos dormidos (a mí, que no soy rociera, que éste ha sido mi primer camino). 
Arena, romero, flores, pinos, calor, y seres humanos que se elevan desde este entorno tan terrestre buscando lo divino. 
Sensaciones. Sentimientos. Así lo sentí y así os lo cuento (aunque es difícil).
¡¡Viva la Reina de las Marismas!!